24 noviembre, 2016

ESTE AMOR QUE NO CESA DE ESCRIBIRSE

Este amor que no cesa de escribirse
tiene diosa inminente en su presencia.
En ese no fijarse alguna esencia
está la permanencia de un decirse.

Persiste lo que hallamos en el irse.
¿Qué allá de vos se vuelve en mí querencia
y torna tu mirada mi experiencia?
Nos fija aquello que no deja asirse.

¿Qué lejanía entre nosotros crece
si es un ciego horizonte el que nos labra?
¿Qué tiempo de paisaje es el que mece

y otorga que la vida se nos abra?
La muerte sueña con su fuga, ofrece
su espejo de secreto en la palabra.

01 noviembre, 2016

CORTE

en esas coincidencias de paisaje y de palabra
en ese confluir a la distancia brujamente
en ese sin querer
queriéndonos que rasga
la malla rutinaria porque pasa en el poema
salvo que de fondo están todas las palabras
como el mar que da cielo a la isla
la belleza en desnivel, melodía de relieve
jerarquías de armonía y proporción
coro que le brinda el horizonte
coliseo que amplifica en transparencia,
en esas simpatías se remarca, se da tiempo
un deseo que se afirma en la aventura
ah, divino diablo del lenguaje
alegría angustiosa del salto
un hechizo en los ojos del otro
en tejidas vibraciones las piedras y los árboles
agua viva en el goce del ensueño
porque te quema el que sufre es nuestro cuerpo
y esta tierra y no hay más que escribir
del ahora del amar que nos ahonda
y nos enisla y nos regresa niños
relatarnos la gracia con exégesis paródica
la liturgia del juego de palabras
para dejar un cabo a la política
de la lírica a la épica por un mismo agujero
de fondo los eléctricos arpegios, las chicharras
que machacan primero su bordona
para soltar enseguida su 
aguda psicodelia continua
y eso tienta la unidad de la noche
amar se afirma como amar en las palabras
tocan un ser que esperamos sin estar preparados
es creer a las risas con sentido trágico
una broma como antorcha en los labios
una cuerda, el hilo de una estrella en la raíz del pecho
se nos da una distancia en la que crecen las palabras
contemplando, 
nuestros ojos son los polos de un campo de fuerza
amar es elegir una escucha peligrosa
el caos revolviéndose de vida
amar elige el destino que se canta

que se calla


pide que se borre el nombre
amar se hace ruido a sí
los templos sucesivos son sin fin 
sin la última palabra
la música y la risa son aún el límite al sentido
disponerse al imposible que nos hace 
dar forma, venir, y fijarse a la frontera 
donde una pregunta adecuada curve sobre sí la enumeración

Biobiblio

Martín Pucheta (Gualeguaychú, 1981) publicó Superjardín (En danza, 2010), Superbóreos (Zorra/poesía, 2009), Matota (2009; La gota, 2010), Sonajero de misterio: los tomuer, (2009) -con Nicolás Cambon-, La Rusa -Matota II- (Singular, 2011), río raíz (Singular, 2012), Podría haber sido un haiku (Singular, 2014), Tocar de oído (2015) y Estudios del Cambio (2017).

Integra las siguientes antologías de poetas: Última poesía argentina (En danza, 2008), Felicidades también (18 poetas) (2005), Poemas con famosos (Ananga ranga, 2010), Palimpsesto-parrincesto, antología enfermiza (Ananga ranga, 2011), Hijo e pluma (Ananga ranga, 2014), La Plata Spoon River (Libros de la talita dorada, 2014) y, de la Colección “Prismática Argentina”, nº 1 Amor y n° 4 Plantas (En danza, 2015 y 2017).

Participó del 24° Festival Internacional de Poesía, Rosario 2016.
Participa del Encuentro Nacional Itinerante de Escritores (ENIE), del cual coordinao la organización de la 6° edición en Gualeguaychú (2013) . Forma parte de las bandas Leda lid y Arboreal. Ha escrito letras para canciones de Juan Pablo Pérez y Cato Fandrich. Trabaja en escuelas secundarias como profesor de Lengua y literatura. Forma parte del colectivo Espacio Delta.