27 enero, 2017

LEGIBLE

llegaste cuando estaba por quemar los últimos poemas
y en la distancia de volver
a verte, me senté
me sentí a corregir
o construir
una espera de palabras que escarban
en palabras
que se impregnan
con el olor de la leña en la carne
otro fuego encendí en todo caso
germen de una forma
pero en lumbre de inminencia
volví a dejarme
llevar ya sea
la verdad
del retoño o del hojaldre
de un futuro desconocerse, se sabe
y no tanto porque fueran a salvarse
más tarde o temprano, chau
sino por ese margen sostenido
entre palabra y palabra, el espacio
ronroneo o temblor
polillas entre una letra y otra
cemento de un vacío que fragua
entre ladrillo y ladrillo
entre ladrido y ladrido
cuerpo de canto con los huesos del grito
tal vez un equilibrio momentáneo, un riesgo nuevo
se puede prescindir del drama
anónima alegría en la gesta del gesto
llegaste entonces y logré ajustar mi ausencia
vaciar el poema sobre todo de mí
y juego a hiperbolar, si quiero
a escanciar las estrellas en geométrico zumo
-fijeza de lo más móvil-
a escandir en las sílabas cercanas
el élan de fondo
creer o reventar
un sereno paraíso en el reverso
un parahízo, un parahacer
dar sentido y sin sentido por igual
por distinto
en el quehacer de la querencia
en la locura apacible
que lo cura
te muestro el borrador prendido a vuelo
ahora de veras la llama
de solo respirar me piro si te reís así
se perderá que estos párrafos
aguantaron un instante
al ser
en blanco y negro girasoles
de tu nombre pero
arde lo legible en lo que abisma desde antes
todos los amores se cruzan
en su estructura de sombra

28 diciembre, 2016

Por más que nos amamos no

Por más que nos amamos no 
podemos vivir. En el cuerpo
encarnaron los axiomas del miedo,
brotaron como insectos
al primer calor. Ya no estamos a la altura
del comienzo. Tenemos que cuidarnos
con verbos de distancia 
como orear, animarnos a la forma 
de la palabra irreconocible.

DONDE NADIE

cadenas que noS atan cadenas de información cadenas de carbono de cuantos cadenas de fisión de la ficción
cadenas desencadenadas en su sentido lineal cadenas libres, libradas a su propia reproducción libertades que excluyen libertades
cadenas de cálculo eficiente para mayor azar para menor justicia cadenas de lógica eficaz para mayor locura para menor amor cadenas de infinito para menor finito
maldito Marx maldito Freud cadenas de malditos maldito el que te cuenta la maldición maldita la profética preservación del poeta maldito el que te quema con la verdad con la pasión maldita conservación de la conversación del chat de Marx del mail de Freud
cadenas de lenguas palabras que evolucionan por la ley del menor esfuerzo lengua con motor de trabalenguas
cadenas de nombres de registros de nombres para una sociedad anónima cadenas de seudónimos para un dios anónimo cadenas de oración
cadenas que no suenan a cadenas que se oyen como paciencias que se oyen como caireles de pasista
cadenas y de ellas no se habla hablados por ellas callados por ellas
cadenas que nos hacen repetir al pensar que se inventa cadenas que empantanan cuando se cree salir pies hinchados que se creen pies ligeros
cadenas donde nadie está presente nunca aunque se diga lo mismo lo contrario

26 diciembre, 2016

ISLA LIBERTAD

I

Tras la creciente el caballo en la copa.

- ¿De dónde viene?
- ¿De dónde, qué?
- ¿No sentís?

(Deja un blanco que dice la demora.)

De lo alto,
la enramada empalma y vela.

Se descompone. Y pesa más
el día. Descompone.

Piden lluvia y viento para lavar su carne.
Carancheen la jaula de los huesos, el nido de su cráneo
con los pájaros volados. Los alunen.

Ofrenda del río al dios en las manos del árbol.
Residuo de la fe pudriéndose al sol sobre estas cabezas.
Resina de sangre como cera a la raíz,
coagulada luz en vela.

Alimento, historia. Caliz enterrado
que da pie
con el agua a ras del cielo.

Si cae mal, el estómago repite.
Hay que enjuagarse la boca
para volver a hablar.

TARDEBUENA

juega con dos perros en la orilla
junta arena que relamen las olas
siguen sus manos en el agua apenas
las orejas y el gesto ágil
disfruta del dominio y se demora en morisquetas y ademanes
suelta el puñado y saltan a mascar
exageran la alegría de mojarse por completo
y de comer lo que no pueden comer
hay un punto en que la diáspora tornasola
como si abriera la ocasión de una memoria aun no imaginada
y la vida no es
más acá ni más allá, es ahí
ni en más hondo ni en más alto
y se encuentra quizá como él
y se inventa para estar
mientras el padre de a ratos lo mira
y escribe
un puñado de palabras que otros ojos redescubren
en claro movimiento
en un luego que ya es
salto que nos suelta y nos entrega
al racimo de otro tiempo

Biobiblio

Martín Pucheta (Gualeguaychú, 1981) publicó Superjardín (En danza, 2010), Superbóreos (Zorra/poesía, 2009), Matota (2009; La gota, 2010), Sonajero de misterio: los tomuer, (2009) -con Nicolás Cambon-, La Rusa -Matota II- (Singular, 2011), río raíz (Singular, 2012), Podría haber sido un haiku (Singular, 2014), Tocar de oído (2015) y Estudios del Cambio (2017).

Integra las siguientes antologías de poetas: Última poesía argentina (En danza, 2008), Felicidades también (18 poetas) (2005), Poemas con famosos (Ananga ranga, 2010), Palimpsesto-parrincesto, antología enfermiza (Ananga ranga, 2011), Hijo e pluma (Ananga ranga, 2014), La Plata Spoon River (Libros de la talita dorada, 2014) y, de la Colección “Prismática Argentina”, nº 1 Amor y n° 4 Plantas (En danza, 2015 y 2017).

Participó del 24° Festival Internacional de Poesía, Rosario 2016.
Participa del Encuentro Nacional Itinerante de Escritores (ENIE), del cual coordinao la organización de la 6° edición en Gualeguaychú (2013) . Forma parte de las bandas Leda lid y Arboreal. Ha escrito letras para canciones de Juan Pablo Pérez y Cato Fandrich. Trabaja en escuelas secundarias como profesor de Lengua y literatura. Forma parte del colectivo Espacio Delta.