07 diciembre, 2015

ESTUDIO DEL CAMBIO

Como perro pa' echarse las vueltas
en el auto con los viejos. Tantas veces
por el mismo
punto. Tantos
los domingos del plátano y la pérgola,
la fuente de la plaza y el reloj
de catedral, las luces
naranjadas en la hora o cielo gris,
en el cálculo integral de la memoria,

en uno, en El, de invierno, tantos,
del asiento de atrás. Y otra vuelta
de rosca en el poema.


Adrede mi aliento empaña
para 
escribir lo que dura
la humedad sobre el vidrio,


ver cómo al desvaír se guarda 
en transparencia lenta y sigue
en su límite de olvido, la palabra.


Y animarse a una más
fuera de serie.



03 noviembre, 2015

NO SOY BASTANTE POETA


"No soy bastante poâte" Lacan

Nadie es bastante poeta.
Poeta es el que acaba de hablar,
el que se espera que hable.

Ni yo ni vos, ¿verdad?
sino la voz que deja
vibrante viendo.

Pero es no ser que azuza
el deseo del hacer
o hacer para que haga.

Por el mutuo evanescer
uno a otro afantasmados
compartimos

la música, el silencio,
el alear del alba en el vino,
pájaro y metal.

Bajo el techo de estrellas
nuestra mesa es constelación
y la lámpara del árbol.

Parados en la sílaba final
como en la proa de adviento.
Lo virgen, la herida y el remo.

En el extremo inestable
sensible es el sentido,
la corriente temporal.

El último poema es nuestro
nombre. Oído siempre
en la urgencia de creación.


20 octubre, 2015

CORONA DE LUZ SOBRE EL CAMPO

Al oír-mirar cuando dices (cantas casi
sin saber) y ríes tiernamente las palabras,
agua, tiempo, luz, en lengua que de sí
florece el dios, 
en mí 
germina el ángel de las ramas,
de cielo o vagacielo
en tenebrar 
de hojas de estrellas.

Oír-mirarte es desear el mundo,
es serme en vos con todo lo que está
creándose: palabra y mundo.


Abrazarte es oír
la vida con el cuerpo, caracol
del mar que me espera.

Mirar me amoriza de vientos y distancias.
Oír es enhebrarse en los hilos,
telar del silencio.

A orillas del tiempo
la alegría de tus ojos mojando mis ojos,
soñar-oír río adentro, río en vos.
Espejo del agua del sonido:


río:oír

Abrazarnos en la lluvia es alumbrarnos
en la corona del dios sobre la tierra,
ser en esa luz de la que bebe el Colibrí,
el corazón encendido de "llamas y rocío".


08 octubre, 2015

EL RAYO

No es aún este verso el poema.
No podría, pero debo arriesgar,
salir al encuentro, crear
un campo de espera,
mi pobreza con estática.


Ahí en el campito, leo,
un rayo echó raíces en el cuerpo
del gurí bajo la lluvia,
con la globa en sus pies.


Puede que al final
no logre convertir.
Espero sostener el vacío sensato,
soplando muros como hojarasca.


Del entretiempo al ser, la luz:
la solución de continuidad.

07 octubre, 2015

ZURITA

"Ni pena ni miedo"
lee el cielo
en tu desierto.


A la altura de lo ciego
más audible, tu lengua
se enciende.

Lo escrito en piedra
se reescribe
desde el aire.



28 septiembre, 2015

HUMEDAL

La poesía es el humedal de la lengua.

El poema es una orilla,
palabra que en el límite 
se vuelve justo medio. 
Entre lo húmedo y lo seco
el poema anfibio.
Palabra embebida.

El poema es la palabra en espera, 
palabra que toca
la corriente del deseo.

Palabra en bebida
de sí.

Poesía, memoria del cuerpo
como encuentro
de la tierra y la corriente.
Cuerpo que al morir 
en polvo y agua
se divide.


Poema como el hombre 
que dice el poema,
embebido de hombre
de palabra
de vida.

Limo donde el viento
fija un alma,
neblina de la aurora.
Circula
la palabra 
entre las cosas,
maduran
las estrellas de las cosas.

El corazón es la piedra
donde el río aclara altura,
el oscuro murmurar 
de transparencias.

Palabra en: 
ve vida

Poesía es el delta
donde el silencio aluvional
sedimenta su canto,
donde la luna sumergida
te ilumina con su vado .

Poesía es vida
húmeda de muerte. 
Poesía es muerte 
húmeda de vida.

En el poema
la vida y la muerte
fijan, un instante,
la belleza.

En el poema
vital mortal

el rayo se hace estrella.

La poesía es el humedal de la lengua.

23 septiembre, 2015

MIRÍADA

Por un camino del suburbio
poblado de libélulas
despacio íbamos.

Dormido, atrás, nuestro niño.
Y ellas ágiles, sin 
entrar 
ni rozar, con su vivaz delirio 
envolvían el auto,
maravilla plural y suave.

Por más que despertara
no podía hablarnos del sueño.


En el borde
los cardos azulaban la alegría.

21 septiembre, 2015

DUCHAMPS

repetir
no es un retorno

el primero que compara
a la mujer con la flor
zafa
el segundo
la pudre

el primero que exhibe
la letrina en el museo
destella
purifica

el que repite
la caga

07 septiembre, 2015

GRACIA

I

Silencio es el estilo de los dioses.
Dialoga la belleza
con las catástrofes.


Entreoímos por la grieta
por la que somos entrevistos
entreoídos.

Lo que dicen sólo es.
Hablan para crear.


II

Juegan los gurises en el templo inerme,
lo sitian pastizales, llamas secas
que orean su amor al sol,
lo punzan las estrellas del espinillo,
el rocío de la aurora lo unge,
lo curan las heladas
que endulzan bajo la cáscara.


Un ritmo insiste,
afirma un retorno, motor del azar,

vibran palabras que parecen
no estar en ese amor con las cosas.

Ahí
las miradas se espejan
en un tiempo de aguas hondas,
riman con la luz
de los peces tintineantes.

En el templo perdido recobran la gracia,
su risa es un imán de ángel.

Se desperezan las piedras.


III

Lo primero que se dice es la luz.
Se separan las sombras.

Poeta,
el que habla para ver.

05 septiembre, 2015

NO SIRVE PARA NADA

No sirve para nada el poema,
menos para el capricho.
No es 
aspirina mental para el sol en la frente,
no le importa qué sinceras
son tus lágrimas. En ese sentido
la risa es más certera en la alusión,
igualmente lejana,

porque siempre es mortal. Sería la belleza
un fino disponerse a la propia negación,
a la interna división. En pedazos.

Al poema no le importa lo que
llegues a pensar, tu virtud o tu defecto.
No te hagas el hondo, el maldito,
el bueno ni el que inventa
con el odio el amor .

Le importa la palabra en tanto ella

o sea en su frontera de ya casi no ser,
donde se borra. Sería la belleza
ese filo, esa seda invisible,

el sudario de un dios.

Esa piel de casi y ese hueso de nunca,
esa eternidad efervescente de delirio
la tiene a salvo (risas).

Al poema le importa ser apenas escucha
en la sordera del silencio y del ruido.
El poema podría serlo todo, menos "tú",
El poema es la propia relectura,
la desnuda cristalidad del recurso
en su retorno de despiedad.

Tu aporte es mantener iluminado el vacío.
Al poema no le importa la vigilia
que mantienes. El vivir a secas.

Al poema no le importa la palabra
es el mal
menor, el mal
que tiende a cero.

Los lados de la palabra forman
el círculo del poema.

El poema es como el tiempo que todo lo atraviesa
por igual y por distinto
con la más indiferente y ofensiva democracia,
o anarquía.

Escribir es un pender de ciegos muy bizarro

que la raíz del quizás orienta
hacia el fuego de una oculta afirmación.

Más cerca es el ruido o el silencio.
Más cerca es la muerte en el sueño,
el despertar en sudor.

Al poema no le importa el poema
ni la llamada alma
ni el llamado cuerpo.


El poema
es 
la intolerable redundancia.

07 agosto, 2015

ESQUINA

Atravesar las cortinas de plástico y oír
mirando las botellas de Marcela en el estante más alto
y una telaraña empolvada 
entre el techo y dos picos, 
Heartbreaker del Led Zeppelin II, 
un día de invierno ezquizofrénico, 
peligroso de piedra.

Miento. Es al revés. 
La canción es la que trae de memoria 
los detalles, la que empolva la tela 
entre los cuellos y el cielo.
No escuché Heartbreaker esa vez
aunque si ahora la escucho ya estaba;
como esas guitarras que al cambiar 
el cassette de equipo
se vuelven más audibles.

No se prendería aquel silencio o espera,
que reabre en su retorno el espacio,
mientras busca los puchos 
que un amigo le pidió el almacenero,
si no me enloqueciera este riff
si la belleza no brillara en el registro del grito.

Rock, almacén vibrante
de ladrillo a la vista contra el gris.
Miento, sí: la verdad 
está en la relación.

10 junio, 2015

DESEO

Tu cercanía revela mi tu cuerpo
como un loco racimo de pájaros,
cardumen vibrante
a punto de estallar en vuelo.

Está por disparar el cazador,

está por sonar el campanario, 
el silencio prepara el estampido.

Solo el deseo 
mantiene la cohesión de mis partes.
Tu cuerpo es un campo de fuerza
que afirma mi nombre,
tu cuerpo es el único accidente
que me torna verbo,
que conjuga mi nombre en presente.

El futuro es un presente que crece
cuando tiemblo a tu lado.
Alcanzo tu boca
y la bandada atraviesa el horizonte.

30 mayo, 2015

OCELO

para Gastón Sibila

Los ojos del poema multiplican tus ojos.
El ojo de ojos
a la hora de la reina en el cenit.


Cría tus poetas y verás 
lo que hay de nuevo en lo que hay, de otro,
lo que de infierno tiene la paz,
lo que de ruido el paraíso tiene.

Cría ojos y te sacarán los cuervos.

29 mayo, 2015

LO QUE EL MUERTO SE MORÍA POR HACER

Un muerto ni bien muere siempre hace
lo que nunca se animaba y se moría por hacer


Cuántos tan vivos recién al morir
la luna del sentido brilla con el sol
del sinsentido


Cómo aviva nuestra vida la muerte
un géiser que estalla


Si lo vieran en su infierno a gusto al santo ahora
como chancho en su chiquero
repasando la carne, 
los cañones traspirados con su lengua 
humeante el ser cenado
cercenado en sobremesa
con el cráneo del azar batiendo ojos
sonajero rebatiña en cada ver
cadavérico


Dinamitado de vida a la carga el muerto
Cabral heroico, Cabral cabrío


Corazón con taquicardia de aves
línea de pólvora la línea de la sangre

No puede con su genio y hace arco en los cables
la luz del pueblo tiembla a iones de gorrión
eclipse intermitente, centrifuga
el sinsentido los sentidos
radiación solar en los huesos lunares


Delirio que nos ciega en la maciega del fuego
y abre los ojos, carcajadas en la piel

Fuerza de lenguaje
que hace estallar los retratos

16 mayo, 2015

LUPA

I

El aumento de lo breve
una lupa, un haiku
a la luz sobre el poema
quema
palabras secas.


II

Aumento visual
del silencio, los ojos
del poema.


III

Oír
la vida de las cosas,
las palabras
de una palabra.


IV

Oír el poema en voz baja
el oleaje del caracol

En la harmonía

de la flor y del insecto
el ruido de la historia


V

Abre el vuelo
tus ojos
de raíz.


VI

Parpadeos de pájaro en la lluvia,
el horizonte abre su pecho.
Un acuario de flores
el cuerpo infinito del cielo.



VII

Atardece.
Ahí en el horizonte,
la dehiscencia
libera estrellas.

12 mayo, 2015

TOCAR DE OÍDO

Que yo no necesite llegar hasta allí,
pasar a otro paisaje por la herida.
Que me baste para ser el ver venir
en diálogo de vientos. Ojo de alba.

Es verdad que hay encuentros
que dan 
a la conciencia sus patrones,
alguna vez bailar y saludar entre las llamas.

¿Será tocar de oído el misterio poesía?
Vacío intenso en que el verbo reverbera 
como edénico destello de las cosas.

Tras ir, quedarse siempre y percibir 
un aire de familia en el silencio, 
armonía de adyacer en medio siempre. 

Que yo no necesite responder demasiado.
Elegir las preguntas que me ayudan,
elegir el anzuelo candente.

Que ser paciente sea ser sensible intensamente.
Que ser paciente sea recibir intensamente.

Me agrada el pescador, su proporción, su aura.
Mientras aguarda el pique telegráfico
contempla y oye las distancias y los mundos.

Que yo no necesite para serme más vital
otra cosa que sentir el caracol de su tiempo.

28 abril, 2015

SÓNAR

Para Hugo Ledesma

"Cuando digo algo, inmediata y definitivamente pierde toda su importancia; 
cuando lo escribo, también la pierde, pero a veces gana otra" Kafka, Diarios


Un hilo de sol en el encierro, una brizna musical 
despabilan el anhelo vegetal hacia la química del aire,
lloviznan de oasis.

Él no era de escribir, pero alguien le dejó al alcance...

"porque acá se te ocurren cosas". Ahí despertaría
el deseo, en ese límite.


Mi silencio rezaba contra el silencio
para que alguna música (por pobre 

que fuera), de algún coche exagerado que pasara 
por la calle, me llegara, me cuenta,

y oí de pronto
y era toda mi existencia para dar

volumen al oído, que la fiebre agudiza,

minaba de escucha la piel
de tensión auditiva los músculos

de acústica la carne paciente;

y alcancé a reconocer:
canción de las que herrumbran el martillo y el yunque.

Sin embargo (maldita)
fue hoja de aire en el pulmón desierto.

Sucia melodía umbilical de la ariádnida cultura. 

Él no era de escribir pero sintió la emergencia: 

si no se escribe en el momento se pierde 
la vida del sentido. No podía levantar
siquiera el dedo. De reojo
el cuerpo 
renegándosele al alma. En ese instante, 
en ese gesto, el signo vivo.

Me contó su experiencia, de cruce, recién, en el pasillo,  

y el deseo le volvía al hablarlo, y ahora,
el que trata de anotar, aunque demore, por la misma sensación
de que solo si anotamos el instante al instante 
es huella la palabra, ruina de un paisaje 
que levantan las estrellas
de memoria, soy yo.


Como si en cada instante palpitara la linfa verbal, 

y se afirmara en la urgencia de raíz,
irrigada en qué profunda tierra o cielo.
Toda mínima aventura, narrativa lirizada de misterio,
racimada de temblores primitivos, tendería

a volverse sus palabras.

O el entrever de oídas lo que ese resplandor o hilada anuncia
con el riesgo de forzar una máscara bizarra,
disonancia nauseabunda de volverlo mundo o símbolo.


Trato de anotarlo ahora, en la ansiedad de fijar
una trama, una imagen
que permita reescribir en reflujo de intuiciones;
palabras que están llenas de palabras,
cosas que están llenas de palabras y de cosas.

O quizá el poema es el subsuelo de una sola palabra,
bulbo del témpano, tímpano de agua, de un poema superior
o el que no deja de escribirse y no se alcanza
a oír como la música del caos, sus armónicos astrales.


O al que oye en sus ojos las voces
de los muertos, el eco de horizonte
como el sound navigation and ranging
le ilumina las distancias, las simas y bajíos a partir
de las ondas acústicas.


Así el poema o el instante en su palabra, en la agónica ternura

del que a la vez escucha y dice en un regreso que avanza, 
en la alegría de abismarse que no basta con nombrar 
y que envuelve cada diálogo en tormentas que abren luz,
como en un cuadro de Turner, que desvela
en la deriva, en la conciencia de no estar 

preparados todavía
si se tomara el timón.





sónar: del ingl. sonar, acrón. de sound navigation and ranging, navegación y localización por sonido). Aparato que detecta la presencia y situación de objetos sumergidos mediante ondas acústicas, producidas por el propio objeto o por la reflexión de las emitidas por el aparato.

25 abril, 2015

trasmallo de palabras el poema
arrojado a la corriente al silencio

tironeos que despiertan
al que la luna o el vado vela

barranca de un sueño leñoso
luminescer del liquen, la brújula del monte
arenas de un junco afilado

prendido el pez o el astro
a bote se deshace
en su asfixia, en su cárcel del aire
desleído en las sílabas silbantes

el día tejerá otra red
para otra noche

escozor de chuza en los dedos
que solo la orina calma

11 abril, 2015

TELÉFONO

          Lucas llamó por teléfono para avisar que llegaría más tarde. Julia miró el reloj y puso la hornalla al mínimo. A la cena casi lista le faltaba condimento.
        Lucas advirtió que la puerta estaba sin llave cuando llegó. Al entrar, el silencio se le vino de golpe. La casa nunca lo había recibido tan callada. Amor, ¿estás?, llamó con tono algo perplejo. Seguro que fue hasta el almacén de la esquina, pensó casi diciéndolo, por eso dejó la puerta sin llave; ¡igual, qué mala costumbre!, se quejó ahora en voz baja.         
          Recorrió las habitaciones imaginándola, en el trayecto de una a otra, desmayada o dormida. Salió al patio, y en el tendedero los broches sin ropa. Volvió al dormitorio y miró debajo de la cama imaginándola escondida. Julia era capaz de un chiste así. ¿Dónde está? Si hubiera ido al almacén ya habría vuelto.
          Mientras buscaba la libretita de los números para llamar a alguna de las amigas de Julia y preguntar por ella, empezó a sonar el teléfono. Atendió:
-Hola.
-Hola, ¿hablo con Diego Mollo?
-No señor, equivocado -contestó y cortó-.
            Enseguida volvió a sonar el teléfono:
-¿Quién habla?
-Uy, perdón, soy quien acaba de llamar. No sé qué pasa. Perdón.
Se ve que tiene el dedo bastante terco, pensó Lucas tras cortar. Y volvió a llamar el teléfono,  inmediatamente:
- ¿Sí? ¿Quién es?
- Perdón… soy yo –la misma voz-, le juro que marqué 43-55-34.
- ¡Esto es ridículo!
- ¿No es 43-55-34 ahí?
-Aquí es 4-3-6-6-3-3, 43-66-33. ¿Le queda claro?
- Perdone, perdone. No se enoje. Pero le aseguro que no es ninguna broma –dijo el otro y cortó.
          Al instante, ¡el teléfono vuelve a llamar! ¡Ah, no! -se queja- no lo pienso atender. Pasó poco más de un minuto y el teléfono comenzó de nuevo. Pucha, pero ¿y si ahora es ella? Levantó el tubo:
-Sí, ¿quién habla?
-Eh,… disculpe… -era la misma voz-
-¡Yo no lo puedo creer!
-… soy… yo...
- ¿Quién lo contrató a usted?
-Sí, eh… cómo decirle. Yo también estoy descolocado. Pero mire una cosa, antes de volver a llamarlo, se me ocurrió marcar el número que usted dice que es el suyo, 43-66-33, y me atendió una tal Julia -quedó mudo al oír el nombre-, así que temo que el problema no es mío. Voy a denunciar la situación, porque acá el chistoso parece que no soy yo.
-Pero… -profirió entrecortadamente- esto es absurdo -y más asustado que rabioso, cortó.
          ¡Pero cómo!, habló con Julia. ¿Qué locura es ésta? ¿Quién es este tipo? ¿Cómo no le pregunté quién era? ¿Quién carajo es Diego Mollo?
          Lucas, cediendo un poco a la extrañeza, marcó el 435534, y sonó ocupado. También suena así cuando uno marca su propio número. Mierda, y si este tipo tiene… ¿Cómo voy a olvidar mi propio número? Marcó ese número varias veces y le dio siempre ocupado. ¿Será posible?, susurró no pudiéndolo creer.
          Resignándose a la locura de la situación, ahora decidió marcar 436633, el número de su casa, ahora absurdamente puesto en duda; lo lógico, se sabe, sería que suene ocupado. Marcó y no sonó como tenía que sonar. No sonó ocupado. Dejó que el timbre llamara dos veces pero antes de que alguien atendiera cortó, horrorizado. ¡No puede ser! Ya nervioso, volvió a marcar: 4-3-6-6-3-3. Sonó tres veces y atendieron: “Hola, ¿quién es?”: era la voz de Julia. Quedó duro. “¿Quién habla?”, repitió con más fuerza Julia, que colgó al no recibir respuesta. Lucas quedó farfullando: no puede ser, no puede ser, ridículo, ridículo, ¡qué locura!
Sintió la urgencia de fumar y salió de la casa para ir hasta el almacén, y de paso preguntar por Julia. Qué caripela, che, qué te pasa, te agarraron de pitín, le dijeron al entrar. ¿Tenés cigarrillos?, pidió serio. Mirá, tu mujer se olvidó la pimienta. Y antes de que hiciera la pregunta, agrega el almacenero: se acaba de ir…
Tomó los cigarrillos y la pimienta con ansiedad y volvió a su casa. Se sentía mareado, llegó apoyándose en las paredes. Quiso meter la llave para abrir la puerta y no pudo; había una llave del lado de adentro. Desvanecido, cayó contra la puerta. “Qué pasa, qué pasa”, se escuchó desde adentro, “¿sos vos, mi amor?”.


10 abril, 2015

¡VAMOS AL CRISTO ENMACANADO!

¡Vamos hasta el Cristo enmacanado!
Lo cubren con mantel pero se nota el milagro.
Vamos hasta el Cristo magdaleno, erotizado.
Cristo muerto, sexo vivo, pijotero el milagro.

Vamos hasta el Cristo venusino 
a rezar el verbo afro, el verbo copulativo,
y que sea redivivo
desde el filo del falo.

Sépalo el cáliz: 
la antera hacia el estigma
y éxtasis de estilo.

Vamos hasta el Cristo erecto
por el camino recto
perenne en los anales.

Vamos y recemos y rocemos,
hasta el Cristo edenizado,
hasta el candente nazareno.

De la luz p
rimaveral sutura
con Jesús polinizante en las heridas.
Absuelto Dios del hombre en la desculpa mutua
por Jesús regenerado.

¡Vayamos a la misa del dios enmacanado!
clavados a su tiempo vivo
al libre eternizante amor
de su cuerpo sensual resucitado.

27 febrero, 2015

SIMMEL

No sabe Dios si ser hombre
es un sueño o un recuerdo;
tan extraña aventura
de animarse a conjugar su verbo,
tan intenso este delirio
de su lírica potencia
en la carne épica


que Dios está pensando
en otro dios.

09 febrero, 2015

MALÓN

Ven, ven a mi desierto, malón.
Las caras secas y cuarteadas de esta civilización te anhelan.
Ven, con tus hiladas o tus lanzas, despabila,
con tus flagelos de medusa,
el gesto subterráneo de la yema hacia la estrella.
Ven, abre nuevamente los poros
devuelve a esta ciudad su piel anfibia
su baba de campo, su sangre fría.

Ya el heraldo con su bandera de viento rayada de pájaros,
ya el gris tronar de los cascos relampagueantes,
refucilar de herrajes.
Ya el temblor de las lenguas enterradas,
de la vibrante babel.

Ya las puertas de mi fortín de par en par,
Moisés que abre el mar
para el paso de tu mar en exilio permanente.

Ya el primer escupitajo en mi rostro
y el polvo y la ceniza levantados.

Ya el “ven”, vencido.
Ya el malón
de la tormenta,
el golpe en mi pecho.

15 enero, 2015

JUNG

Llueve. El ruido suave de las chapas
un cielo para el canto de las aves. 
Tranquilo anoto un sueño que no vuelve: el cuerpo ajeno,
la voluntad, encarcelada en él.


La misma habitación, la misma cama.
La angustia boca arriba de la duda.

La parálisis que impide saber
si sueño aún.

Biobiblio

Martín Pucheta (Gualeguaychú, 1981) publicó Superjardín (En danza, 2010), Superbóreos (Zorra/poesía, 2009), Matota (2009; La gota, 2010), Sonajero de misterio: los tomuer, (2009) -con Nicolás Cambon-, La Rusa -Matota II- (Singular, 2011), río raíz (Singular, 2012), Podría haber sido un haiku (Singular, 2014), Tocar de oído (2015) y Estudios del Cambio (2017).

Integra las siguientes antologías de poetas: Última poesía argentina (En danza, 2008), Felicidades también (18 poetas) (2005), Poemas con famosos (Ananga ranga, 2010), Palimpsesto-parrincesto, antología enfermiza (Ananga ranga, 2011), Hijo e pluma (Ananga ranga, 2014), La Plata Spoon River (Libros de la talita dorada, 2014) y, de la Colección “Prismática Argentina”, nº 1 Amor y n° 4 Plantas (En danza, 2015 y 2017).

Participó del 24° Festival Internacional de Poesía, Rosario 2016.
Participa del Encuentro Nacional Itinerante de Escritores (ENIE), del cual coordinao la organización de la 6° edición en Gualeguaychú (2013) . Forma parte de las bandas Leda lid y Arboreal. Ha escrito letras para canciones de Juan Pablo Pérez y Cato Fandrich. Trabaja en escuelas secundarias como profesor de Lengua y literatura. Forma parte del colectivo Espacio Delta.